AYERS ROCK. AUSTRALIA

EN EL DESIERTO LA VIDA CAMBIA A MEDIDA QUE EL SOL SE LEVANTA Y EMPIEZA A CALENTAR

Día 2 en Outbank Australia

Sunrise desde Talinguru Nyakunytjaku. Amanece a las 7.23 pero el verdadero espectáculo de colores rompiendo el cielo queriendo iluminar la roca de Uluru ocurría casi una hora antes. Por suerte estábamos en el coche cuando pudimos contemplarlo. El perfil de aquellos árboles sin apenas tronco, completamente negros frente a un cielo rosa, azul y vainilla era como un print. Un paisaje imposible por hermoso, colores que parecen salidos de un pincel. Después de ver esto, sabes que a todos los pinceles los ha inspirado la naturaleza. Todas las fantasías de colores que creas inventar, existen en algún lugar del planeta, sólo hay que encontrarlas.

Al madrugar, siempre me he sentido como si asistiera a una fiesta privada. Hoy se celebraba una muy especial, un sunrise como tantos otros en Uluru. Para todos los que íbamos en caravana por aquella carretera era el primero y quizás el único que veríamos en nuestras vidas y eso lo convertía en especial. Con un frío helador llegamos a un mirador desde donde todos los invitados asistíamos devotos a aquel espectáculo. La gran roca de Uluru empezaba a cobrar vida. Sus vetas se despertaban, iluminadas por cada rayo de luz, hasta que el sol estuvo tan alto que nos cegó a todos, indicando que la fiesta había acabado.