CARLOTA

“La nueva aventura va a estar relacionada con el interiorismo pero con un concepto más amplio… Me muero de ganas de que se abra el telón, allá por diciembre y que se desvele el secreto”

 

Desde que conocí a Carlota (Llompart Adrover) tuve la sensación de que es de esas personas de las que siempre quieres MÁS porque suman y desprenden luz propia.

El brillo es algo que cada día me fascina más en las distancias cortas…

Me viene a la mente la frase que dice algo así como que no debes acercarte a tus ídolos porque corres el riesgo de que se te quede el dorado en las manos. Por eso no hablo de ídolos sino de personas reales que, cuanto más cerca, más te deslumbran.

Carlota es toda energía, toda pasión como su pelo ensortijado que, como un muelle, se repliega sobre si mismo y se vuelve a desenrollar sin perder su gesto. Ese es uno de tantos encantos que podría vender en tarros y se agotaría, pero ella vende otra cosa y siempre regala luz.

Si te paras un momento y te sientas en el banco de su tienda, Seattle, junto con su perra, India, te darás cuenta cómo las clientas revolotean en torno suyo, mientras ella viene y va en un movimiento constante. Y todo sin perder el hilo de la conversación mientras busca los vaqueros perfectos; ahí es nada, “El Dorado”, esos que te sientan y se te ajustan como un guante. Para mí, una tarea titánica hasta que la conocí. Lo que era un suplicio, se ha tornado placer. Comprarse unos vaqueros probándome sólo unos y no queriendo probarme más, creo que no me había pasado nunca. Algo comparable a que alguien acierte el sabor exacto de tu plato favorito. Ya sólo por eso, podríamos decir que “hace magia”.

Pero empecemos situándola porque no siempre estuvo Seattle (Carrer Sant Elies, 4) en su vida ni en las nuestras. Estudió Diseño de Interiores en Barcelona, en la escuela ESDI, para después ejercer casi seis años como interiorista hasta que llegó la crisis y arrasó. Como de lo malo siempre sale algo bueno, Javi (Taltavull) y Carlota pensaron en una fórmula para poder montar juntos un pequeño negocio y surgió Seattle. No fue su primera idea pero sí la que más convenció a ambos.

Así, con nombre de grunge tatuado en el logo y en el corazón, empezó una aventura rockera como poco para una Palma que hace seis años (el próximo mes de noviembre será su aniversario) era un poco menos moderna y con una oferta de moda más plana.

Pese a la reticencia inicial de algunos clientes, e incluso familiares, que “no veían bien” aquello de comprar o vender ropa usada, ellos perseveraron.

Al principio invertían energía en argumentario del tipo: verdad que usted va a un hotel y no estrena las sábanas y lo mismo ocurre con un bar o un restaurante? Pues con la ropa, lo mismo. Hubo muchos que pillaron el mensaje y otros que no. Pero el sí fue ganando y cada día se sumaban más a aquellos que veían en Seattle una forma original de vestirse sin miedo a la repetición. Hombre y mujeres de todas las edades que apreciaban los Levi´s auténticos americanos, las Converse All Star, las piezas únicas de piel y ante, camisas o cualquier prenda con identidad y “rollo” que Javi y Carlota seleccionaban una a una. Una tienda fuera del circuito mainstream de aquel momento que, desde entonces, no ha dejado de crecer.

Como ella misma lo define “este no es un negocio en el que te sientas delante de la pantalla para hacer los pedidos, que te llegan bien lavados y planchados; este sector tiene un proceso complejo y laborioso, en el que hay que implicarse mucho”.

“Al principio, como siempre suele ocurrir, lo hacíamos todo en casa. Mi recién remodelado apartamento se veía inundado con kilos de ropa para hacer lavadoras una detrás de la otra. Qué tiempos! Ahora estamos mucho más organizados: tenemos un almacén enorme y una persona que se ocupa de lavar y planchar la ropa para que llegue a Seattle en perfecto estado. Pero fue muy divertido y todavía lo es”.

¿Dejarás Seattle alguna vez? Le pregunto. Y la contundencia no se hace esperar.

“Seattle morirá cuando tenga que hacerlo pero yo no la dejaré”.

Lo dice mientras yo sé que está preparando una nueva aventura empresarial junto a otra socia también increíble. Sólo me adelanta que va a estar relacionada con el interiorismo pero con un concepto más amplio, fruto de la mezcla del estilo de ambas. Me muero de ganas de que se abra el telón, allá por diciembre y que se desvele el secreto….

Pero de momento, seguimos hablando de Seattleel proyecto de Javier Taltavull y de Carlota Llompart que se ha convertido en imprescindible para los amantes, como yo, del vintage de calidad.

anuska-logo-peque ¿Quiénes son mejores clientes, los hombres o las mujeres?

Al principio eran, desde luego, las mujeres pero ahora está bastante a la par.

anuska-logo-peque ¿Y tienen el mismo perfil de edad, estilo etc…?

La verdad es que los chicos en general son más jóvenes. También ayuda que para ellos no traigamos ropa clásica, mientras que para mujer hay más mezcla de estilos.

Te sorprenderías ver la variedad de clientas que tenemos. Entre las asiduas hay mujeres con un estilazo impresionante, algunas de ellas siempre me dicen que en su entorno no revelan de dónde sacan esas piezas que levantan tantos piropos. Es como un secreto que quieren guardar, también por miedo a perder ellas “la exclusiva”. A nosotros eso nos da igual, lo importante es contar con la confianza de la gente que siempre repite. La verdad es que tampoco es una tienda para todo el mundo, te tiene que gustar la moda, rebuscar, mezclar…

anuska-logo-peque ¿Dónde compráis toda esa mezcla de tan buena calidad y tanta ropa americana?

La mayoría en el Reino Unido, aunque el 80% de las prendas son americanas. Estuvimos en California un par de veces e hicimos muy buenos contactos a lo que les seguimos comprando, a través de un intermediario que se encuentra en UK.

anuska-logo-peque Y ahora un par de preguntas cortas para terminar…
¿Tú que estás entre tanta ropa todos los días, qué te compras fuera de Seattle?

Botines (a los que soy adicta) y bolsos y chaquetas porque cada vez es más difícil encontrarlos realmente especiales de segunda mano, aunque siempre tenemos alguna joyita.

anuska-logo-peque ¿Qué es lo que has aprendido en estos años?

Si tuviera que sintetizarlo, creo que diría que no hay que dejar de luchar y que lo más importante es irse marcando metas e ir a por ellas. Al final, la decisión de independizarme me ha traído muchas cosas buenas pero sobre todo me ha permitido crecer.

anuska-logo-peque ¿Tu prenda favorita de Seattle?

Sin duda los Levi´s; los tengo en todos los colores!!!

anuska-logo-peque ¿Qué te gustaría vender que ahora no haces en Seattle?

Ropa de marca, es muy complicado pero por qué no algún día…

 

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